martes, 18 de noviembre de 2008

Un Viejo Recinto
































La corte Central Criminal es conocida como Old Bailey y se ubica en el centro de londres. Para dirigirse a los jueces de la corte hay que utilizar el paelativo de my lord, o my lady.

El edificio aparece en obras clásicas como Historia de ods ciudades, de Charles Dickens, y en la Película Witness of the prosecution (1957), basada en una obra de Agatha Christie.




















































































































































































Crímenes disciplinarios


Anteriormente la ley inglesa preveía la pena de muerte para tantos crímenes que los jueces tendían a condenar por faltas menores para evitar carnícerias.


El asesinato, era reducido a homicidio sin premeditación en caso de los retos a duelo, y lo mismo ocurria cuando el crimen era el resultado del exceso de un hombre que "disciplinaba" a su mujer o su sirviente.


cuando se trataba del asesinato de un amo, por parte del sirviente, de vun esposo por su mujer o de un superior por su inferior, eran casos castigados con gran severidad; o cuando un recién nacido moría en manos de sumadre, en contra de lo acostumbrado se presumia su culpabilidad a no ser que demostrara que el bebné había nacido muerto.


Las ejecuciones eran terribles: la más benigna era el ahorcamiento, y en los casos más graves de homicidio, se prosedía a quemar al condenado en una estaca, o arrastrarlo y descuartizarlo.


con prisión, trabajos forzosos y transportacion podían ser castigadas otras faltas como las religiosas. (no profesar religion anglicana) o hacia el rey (hablar publica o privadamente mal de el, evadir impuestos, falsificar moneda).

Algunos crimenes no son nada nuevos

El 30 de abril de 1894, Giuseppe Farnara y Francis Polti fueron condenados a 30 años de cárcel por tratar de poner una bomba. Los descubrieron despues de que un ingeniero y un boticario fueron a la polícia a denunciar a dos extranjeros, quienes habían tratado de comprarles cantidades importantes de tubería de hierro y una pinta (poco más de medio litro) de ácido sulfurico.
Después el casero de Farnara descubrió en su habitacion un paquete de propaganda anarquista. En la corte se dijo: "Si, me declaro culpable, tenía la intención de hacer volar a los capillistas y a todas las clases medias."
En esa época no estaba excento de pedófilos pues en 1902 fueron juzgados los traficantes sexuales de niños Pierre Dubois y Armand Dibon.

¿Como ajustaban sus cuentas los britanicos hace un siglo? Oscar Wilde y otras victimas padecieron una particular manera de impartir justicia.

En un lapso intermedio que va de los siglos XVII al XX en el cual se carecía de emocionantes narraciones y de imagenes, pero que contaba con uno de los medios de comunicación más importantes de su época. Se trataba de la revista LAS ACTAS DEL OLD BAILEY, una publicacion que desde 1674 reprodujo y llevó a las manos de la gente común los documentos de los juicios que se llevaban a cabo en el Old Bailey, viejo edificio de la corte arterial de Londres).


En sus páginas no había más imagenes que las de viejos tipos de imprenta, donde presentaban procesos judiciales, extensas declaraciones y solemnes psrrafadas. La gente esperaba con ansia cada ejemplar nuevo y los tirajes eran financiados con los anuncios paticulares.



Circuló durante casi dos siglos y medio, pero no fue capaz de resistir la competencia de los periodicos, que iniciaron el camino hacia el amarillismo y le arrancaron a los lectores, hasta que desaparecio en 1913. Revivió electronicamente en abril de este año, cuando un proyecto universitario subíó a internet las imagenes escaneadas y los archivos completos de 197 mil 745 juicios, los cuales quedaron gratuitamente a disposición de quien desee hurgar en ellos.




Oscar Wilde



Así, que es posible seguir juicios famosos como los del dramaturgo Oscar Wilde y El doctor Crippen, enterarse de numerosos detalles de las costumbres, leyes, castigos y vida en general de Inglaterra de aquella época, e incluso para quienes desean buscar a familiares britanicos quienes pueden aparecer como testigos, jueces, fiscales o criminales. podemos descubrir ciertos crimenes que actualmente son los de "moda"


Doctor Crippen y su esposa